
Los profesores contratados por la Delegación Tlalpan seguimos sin cobrar por nuestro trabajo. Ésta les da puras excusas y pretextos.
Aquí aparecen algunas fotografías de los cursos ya diseñados e impartidos, por los cuales no hemos podido devengar ni un solo centavo. En ellas se ven varios chicos y chicas tomando clases y algunos profesores impartiéndolas, así como la instalación de la sede. Otras muestran a los propios alumnos haciendo “pintas” para exigir que nos paguen.
Se anexan también dos cartas que se hicieron llegar a las autoridades en fechas pasadas exponiendo las situación y exigiendo el pago, así como la circular que se le entregó a los padres de familia.
Los funcionarios implicados en el fraude a los docentes son: Carlos Hernández Mirón, Xóchitl Bravo y de Edgar Villar.
Una de las docentes narra así la situación:
El sábado 30 de enero del 2010, comenzamos a laborar en la delegación Tlalpan, en un curso de regularización que tuvo como finalidad preparar a 600 jóvenes de tercero de secundaria para presentar el examen único de ingreso al bachillerato.
Durante casi seis meses, tiempo que duró el curso (concluyó el 21 de junio de 2010), todos los profesores diseñamos clases, actividades, exámenes y materiales didácticos para cubrir 10 horas de clase cada fin de semana, y aunque nos prometieron honorarios de $1,500 por fin de semana por profesor, es decir, por el curso completo $27, 000 por docente; hoy es el día en que no hemos recibido un solo centavo. En este asunto existen cosas turbias como contratos y fianzas ilegales, corrupción y/o desvios de fondos, mentiras, maltrato y una constante falta de atención hacia nosotros. Desde el inicio se nos “advirtió” que nos pagarían en marzo, debido a que los presupuestos venian atrasados y marzo no sonaba una fecha tan lejana, así que aceptamos. Llegó marzo y nada, nadie decía nada y nadie se responsabilizaba para pagarnos y resolvernos. En reiteradas ocasiones se le pidió cuentas a quién era nuestro jefe directo: Edgar Villar del Prado, jefe de la unidad departamental de equidad de género y juventud, y sólo se limitaba a decir que a él no le correspondía resolver nada administrativo y que salía de sus manos. Así que recurrimos a exigir explicaciones a Xóchitl Bravo Espinosa, directora de desarrollo comunitario y ella además de un maltrato verbal y no verbal (como hacernos esperar dos horas afuera de su oficina, apesar de que ella nos citó), nos dijo que no había dinero y que tardaría el pago, y por supuesto no se comprometió a darnos otra fecha de pago ni a pagarnos. Después de varias juntas de dimes y diretes con Carlos Hernández Mirón, director general de desarrollo comunitario, se nos dió una fecha tentativa de pago: 15 de abril, fecha que por supuesto no se cumplió. Desde entonces nos traen de un lado a otro poniendo pretextos y excusas. Hace casi dos meses que terminanos el curso. ¡Estamos hartos y sin dinero! Higinio Chávez sabe del asunto y no resuelve, pues hablamos con Ma. de Lourdes Guijosa Mora, de la secretaría particular y le dejamos una carta en el buzón de denuncias y quejas. Tenemos copia del documento. Nunca quisimos hacer un paro laborar debido a que nos comprometimos con el proyecto y especialmente con los muchachos, que cabe mencionar tenían deficiencias significativas en todas las áreas del conocimeinto. La acción que llevamos a cabo fue escribir una circular para los padres de familia, en ella se les informaba de lo sucedido. Esta acción arrojó información turbia como un pago de $200 pesos que cada estudiante tuvo que dar como concepto del curso (éste se tendría que finiquitar en dos partes de $100 c/u, una al iniciar el curso como inscripción y otra al finalizar, ) y que según nos dijeron, se les dijo: “era para pagarles a los profesores”.
De este dinero, no sabemos su paradero; y gracias a la circular que mandamos y que provocó el reclamo de padres de familia, les condonaron a todos el 50% del pago, es decir, perdimos la pista de $60,000 por concepto de pago de todos los estudiantes. Del curso tenemos fotografías, el contrato, la aceptación del proyecto, copia de la fianza que nos pidieron, constancias y credenciales expedidas por la delegación, así como cartas selladas y firmadas por cada autoridad en la que expresamos nuestra constante inconformidad por la ausencia de pago. Toda esta dumentación avala la existencia del curso, la deuda que tienen ellos con nosotros y el desinterés por resolver este asunto y finiquitarnos. Hay 600 alumnos y sus respectivos padres de familia como testigos de este fraude.
Aquí se ve la circular que distribuyeron entre los padres de los 600 estudiantes y el contrato preparado por la Delegación y firmado al principio de los cursos:
Los profesores engañados son (por orden alfabético):
- Celia Arteaga Conde
- Claudia Cabrera Espinosa
- Natalia Camacho Cabarga
- Carlos A. Castañares Bolaños
- Alejandra Castro Oliver
- Diana Gage Luna
- Atenea Garza Levy
- Tanni Guerrero Torres
- Natalí Guillén Valencia
- Elisa Hernández Acosta
- Alma Cecilia Lindig León
- Raúl Fernando López Romero
- Gloria Martín Morales Olea
- María José Muñozcano Quintanar
- Jannina Ovalle Rodríguez
- Florencia Rivaud Delgado
- Vanesa Sánchez Delgadillo
- Bianca Santini González
- María Eugenia Vega Flores
- Laila Yunes Jiménez
Fuente: Ser vividor público y burlar a TLALPAN.INFOrmado ¡imposible!


















NO ES POSIBLE TANTOCINISMO TANTA BUROCRACIA, LE SOLICITO A LA DELEGACIÓN DE TLALPAN QUE SEA RESPONSBALE Y EN LUGAR D EROBARSE EL DINERO, LES PAGUE A LOS PROFESORES.