Home / noticias / El Ilustrador: cenote de Dzityá, un ejemplo a seguir en Yucatán

El Ilustrador: cenote de Dzityá, un ejemplo a seguir en Yucatán

Por: Sergio Grosjean.

Mérida, Yucatán; 27 de diciembre de 2016.- Muy contentos y asombrados estuvimos los amigos Raúl Vázquez, Pepe Peraza y quien suscribe al ir nuevamente al cenote de Dzityá y encontrarnos con un panorama formidable, puesto que hasta hace 4 semanas este sitio era un muladar y sin duda un riesgo el valiente que osara internarse a sus aguas. En el presente, un ejemplo a seguir.

Este día se cumple un mes que un grupo de entusiastas preocupados por la preservación del medio ambiente sanearon integralmente el cenote, donde además de extraer del cuerpo de agua y sus alrededores muchos metros cúbicos de basura e inmundicia, logramos reforestar exitosamente una hectárea que lo circunda.

No me limito en señalar que esta ejemplar acción no hubiera sido posible sin el apoyo económico de las fundaciones Bepensa y Dunosusa, a quienes les debemos nuestro agradecimiento.

Durante un mes, los ejidatarios de esta comisaría famosa porque sus artesanos manufacturan finas piezas en piedra y madera, ejemplarmente han demostrado que pueden estar unidos y trabajar por un bien y causa común.

En lo personal, no podría ni contar con los dedos de una mano casos similares, y el destacado fracaso de casi todos los ejidos yucatecos es el resultado de la desunión, ya que como siempre he dicho, por desgracia los ejidos poseen una dualidad única: son ricos y pobres a la vez, ya que tienen todas las tierras y paisajes para explotarlos de una manera sustentable y con ello obtener riqueza para sus familias, pero a la vez, hablan en diversos idiomas que los hacen alejarse de objetivos positivos.

Llegar al sitio y observar como el agua del cenote Chen-Há está increíblemente transparente, y bucear y descubrir que sus entrañas están completamente sanas no puede menos que causarnos gran alegría.

Llegar al sitio y observar como los ejidatarios trabajan regando las plantas y limpiando la maleza que permite su sano crecimiento, así como extrayendo todavía escombro y basura que se encontraba sepultado bajo estas gruesas capas que arrojaron durante años personas que pensaban que esto era un basurero no puede causarnos menos que satisfacción.

Atención visitante, los ejidatarios han encontrado basura que arrojan en las tardes personas que van a bañarse luego de 20 años de abandono, quienes no tienen el menor sentido de respeto al medio ambiente y ejido. Así que, por favor, no bajen botellas y bolsas, si quieren bañarse háganlo con autorización de los ejidatarios y obviamente con chaleco salvavidas. Si lo visitan por favor háganlo responsablemente, pues necesitamos preservarlo.

Este ejemplo a seguir, trae a colación un caso también ejemplar, solo que esto ocurrió hace siglo y medio en el actual poblado de Santa Elena llamado en aquel entonces Nohcacab, que poseía una población de cerca de seis mil personas que dependían enteramente del agua de tres pozos públicos que había en el pueblo, siendo que dos de ellos eran norias, de las cuales se obtenía el agua por un sistema hidráulico impulsado por mulas.

Hasta donde sabemos, las personas que comúnmente acudían a cargar agua al sitio eran mujeres, y por cada cántaro que obtenían del vital líquido, dejaban en pago un puñado de maíz que servía para la mantención de las mulas, y el viajero que narró la crónica, pagó dos centavos por cada uno de sus caballos que bebió agua.

La fórmula que tenían para lograr que estos cuerpos de agua se preserven de manera eficiente y sencilla era la siguiente: la custodia y conservación de las norias constituía una parte importante de la administración gubernamental del pueblo, ya que anualmente elegían 30 indios que eran llamados alcaldes de las norias, cuyo encargo consistía en conservarlas en buen estado y mantener las pilas llenas siempre de líquido. Lo curioso es que no recibían alguna paga, solo se les exceptuaba de ciertas cargas y servicios. En mi recorrido por los 106 municipios del estado que realicé este año, registré muchísimos cenotes que están en los centros de la población muy contaminados con basura que la gente por ociosidad arroja, y aplicando una estrategia similar, podríamos acabar con esta problemática.

Ojalá y los alcaldes se sacudan la pereza y neuronas y rescaten al menos los cenotes que tienen en el centro de su población. Mi correo es sergiogrosjean@yahoo.com.mx y Twitter @sergiogrosjean.

The post El Ilustrador: cenote de Dzityá, un ejemplo a seguir en Yucatán appeared first on Reporteros Hoy Noticias de Yucatán.


Fuente: www.ReporterosHoy.mx

4

Vea tambien

Buscará la alcaldesa Yoli Tellería bajar más recursos para los pachuqueños

Redacción Visto Bueno Con el compromiso de sacar adelante al municipio y a sus ciudadanos, …

Deje un comentario